Londres. Aunque solo se trate de cosas muy sencillas, las personas aprenden mientras están durmiendo. Esto se debe a que las células cerebrales vinculadas a los olores y al oído permanecen despiertas.
Hasta ahora se sabía que el sueño ayuda a consolidar los conocimientos ya adquiridos, pero la novedad de un equipo de científicos es que mientras duermen, las personas graban información de manera inconsciente, como las relaciones entre tonos y olores.
En un experimento presentaron diferentes sonidos en combinación con olores agradables o desagradables, desde pescado podrido a champú.
El resultado fue que respiraban más profundamente con los olores agradables. Y, pasado cierto tiempo, también lo hacían cuando escuchaban el sonido asociado a esos olores, aunque éstos no estuvieran presentes. Estando despiertos reaccionaban de la misma forma. dpa





