Berlín. El Universo es enorme. En él ocurren muchas cosas. Muchos cuerpos celestes lo surcan en vuelo casi infinito.
Algunos son lanzados desde la Tierra. Otros se originaron en el mismo Universo. Entre ellos los cometas. El astrofísico alemán Volker Bothmer explica qué son los cometas, porqué y cómo se desplazan en el espacio.
¿Qué son los cometas?
Volker Bothmer: “Son grandes bolas de gas y polvo que vuelan a través de nuestro sistema solar. Por el frío que hay en el espacio están congeladas. Se puede decir que son como bolas de nieve sucias. Se formaron hace mucho tiempo: hace unos 5.000 millones de años, a partir de la gigantesca nube de gas que se originó por el nacimiento del sol y los planetas”.
¿Por qué se interesan los investigadores por esas viejas bolas voladoras?
Volker Bothmer: “Justamente por ser tan viejas es emocionante averiguar de qué están hechas, qué materiales las forman.
Esos materiales nos pueden dar información sobre el pasado lejano, sobre los tiempos en que se formó la Tierra. Es por eso que se busca aterrizar sobre ellos para tomar muestras que se puedan analizar. La sonda espacial Rosetta intentará hacerlo por primera vez en 2014 sobre un cometa llamado Gerasimenko”.
¿Es cierto que a las cometas se pueden observar en el cielo con una cola?
Volker Bothmer: “Los cometas cuentan con una cola compuesta por partículas de polvo. Esta cola es parte de los cometas. Se forma cuando el cometa pasa cerca del sol: en ese momento se desprenden por el calor hielo y polvo de la superficie de los cometas. Es como una estela de vapor que sale de una olla con agua hirviendo”.
¿Y por qué se ve brillante esta cola de los cometas?
Volker Bothmer: “Los cometas giran alrededor del sol. Durante su trayectoria se acumulan partículas de polvo alrededor suyo. Cuando la Tierra atraviesa una de estas colas de polvo celestial se puede observar en el cielo nocturno una lluvia de estrellas fugaces. Son en realidad las partículas de polvo de los cometas, que se queman al entrar en la atmósfera terrestre”.
Los cometas pueden caer sobre la Tierra. ¿Puede ser peligroso?
Volker Bothmer: “Puede ocurrir a veces, sí, y también puede ser peligroso. Se dice por ejemplo que los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años porque cayó una enorme roca que levantó una gran nube de polvo. Pero se estima que un fenómeno de estas dimensiones sólo ocurre una cada cien millones de años. El riesgo de que caiga sobre áreas pobladas en los próximos millones de años es muy pequeño”.
¿Por qué?
Volker Bothmer: “El espacio es enorme. Además todo depende del tamaño del cometa que pueda caer a la Tierra. También podría caer un meteorito o un asteroide, cuerpos celestes de diverso tamaño que también atraviesan el espacio, aunque sin esa estela que forma la cola de los cometas. Los astrónomos observan los movimientos de todos estos cuerpos celestes. Pero afortunadamente no han descubierto ninguno que amenace seriamente a la Tierra en los próximos siglos”.
¿Sabías que?
Berlín, ¿Sabías que los astrónomos observan todo el tiempo lo que ocurre en el espacio? No sólo detectan todos los cuerpos celestes, sino que registran también fenómenos que son similares a los del estado del tiempo en la Tierra.
Como por ejemplo los vientos solares. Se trata de una corriente de partículas emitida constantemente por el sol.
Cuando se hace más intensa, puede interferir en el vuelo de las sondas espaciales e incluso en el funcionamiento de aparatos en la Tierra.
A la vez observan todos los cometas y asteroides que surcan el espacio del sistema solar.
Y también los satélites espaciales enviados desde la Tierra que han dejado de cumplir sus funciones, pero que siguen en órbita. Forman lo que se llama chatarra espacial y también pueden caer de forma inesperada sobre la Tierra.
La información reunida por los astrónomos sobre los objetos espaciales les permite anticipar cuáles podrían acercarse peligrosamente a la Tierra o incluso caer sobre ella.
El cometa Hartley 2, fotografiado el 4 de noviembre de 2010 desde una nave espacial a 700 kilómetros de distancia. El núcleo del cometa mide unos dos kilómetros.




