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A ver, a ver: ¿Quién inventó el cepillo de dientes?

Hamburgo. A veces tenemos en la mano un objeto que usamos a diario y nos quedamos pensando: ¿a quién se le habrá ocurrido inventar algo tan simple y tan práctico?

Hoy te contamos la historia del cepillo de dientes.

“Vamos niños, a lavarse los dientes antes de ir a la cama…” ¿A que conoces bien esta frase? Los padres siempre se preocupan por este asunto, ¡y de veras no lo hacen para molestarte!

El dolor de muelas ya hacía sufrir bastante a los hombres de las cavernas. Durante siglos, el ser humano trató de mantener limpia su dentadura usando su ingenio. En antiguas tumbas egipcias se han encontrado restos de brotes desflecados, plumas y palillos puntiagudos que servían para la higiene bucal.

En la India la gente mastica desde hace siglos las ramas, brotes o raíces de un arbusto llamado “salvadora persica”, más conocido como el “árbol cepillo de dientes”. Aún hoy, muchos mastican partes de esta planta hasta deshilacharlas, convirtíéndolas así en un pequeño cepillo. Además, este arbusto contiene flúor, un mineral que también es agregado a los dentífricos que compramos en las tiendas.

El primer cepillo de dientes similar a los que tenemos en casa fue inventado en China alrededor del año 1500. Un ingenioso señor comenzó a montar cerdas de puerco alrededor de un palillo de madera. Este pincel fue llevado por numerosos viajeros a Europa, donde se hizo muy conocido.

Estos cepillos no eran fáciles de usar: las cerdas eran tan duras que causaban pequeñas heridas. Más tarde, las rígidas cerdas de los puercos fueron reemplazadas por crines de caballo o esponjas, pero éstas eran demasiado blandas para quitar los restos de comida de la dentadura. Por eso la primera fábrica de cepillos de dientes, creada en Inglaterra alrededor de 1770, ofrecía nuevamente cepillos con cerdas incrustadas en huesos de pollo.

Los cepillos fueron perfeccionados con el tiempo, y si bien ya no perdían sus cerdas con tanta facilidad, continuaban siendo poco eficientes porque permanecían húmedos durante largo tiempo y servían de “hogar” para las bacterias que producen caries en dientes y muelas.

El gran cambio se produjo alrededor del año 1938, cuando se inventaron las cerdas de nylon que aún llevan los cepillos modernos. En 1950, los farmacéuticos también lograron mejorar el sabor de las pastas dentales, con lo que el cepillo y el dentífrico llegaron a los hogares para quedarse y darte las buenas noches después de cenar. dpa

2 comentarios

  1. Liianaaa /

    Jaja!

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